Enfermedades Catastróficas en la provincia de El Oro

Ecuador con una población de 17.296.178 de habitantes, aproximadamente el 1,9% de la población nacional padece alguna enfermedad catastrófica o rara por año, es decir que anualmente 328.000 personas (casos) son diagnosticadas con alguna de estas enfermedades, siendo uno de los países que no maneja un registro oficial de cuantos pacientes tratan, no se podría dar una información concreta.

La provincia de El Oro, posee una población de 600.659 habitantes y aproximadamente el 0,15 % podría padecer alguna enfermedad catastrófica, huérfana o rara, dando así un total de 750 casos nuevos por año.

De acuerdo con la Ley Orgánica de Salud en el capítulo IIIA en su  ARTÍCULO 1 especifica que “El estado ecuatoriano reconocerá de interés nacional a las enfermedades catastróficas, raras o huérfanas a través de la autoridad sanitaria nacional que implementara las acciones necesarias para la atención en salud de las y los enfermos que las padezcan, con el fin de mejorar su calidad y expectativa de vida, bajo los principios de disponibilidad, accesibilidad, calidad y calidez, estándares de calidad, en la promoción, prevención, diagnóstico, tratamiento, rehabilitación, habilitación y curación”.

Según el Dr. Carlos Arriaga Salazar, Director General del “Hospital Oncológico Dr. Wilson Franco Cruz” de SOLCA (Núcleo Machala), “Existen tres niveles de salud pública, el nivel uno son los centros de salud, es decir que se puede resolver el 85% de todas las complicaciones de salud pública por ejemplo un síndrome gripal, se puede acudir a un centro de salud y el problema se soluciona de manera inmediata, el nivel dos son hospitales básicos generales como el Teófilo Dávila y el nivel tres hospitales de especialización. Sin embargo, en la ciudad de Machala no se puede solventar todos los tratamientos para las personas con enfermedades catastróficas (cáncer), ya que a nivel de infraestructura tiene un problema fuerte como es la falta de implementos, por ejemplo, las radioterapias, ya que varios pacientes la necesitan, debido a son transferidos a SOLCA de otras ciudades. La oncología en la provincia de El Oro, falta mucho por desarrollar, debido a la falta de implementos ya que no se cuenta con suficiente capital, es decir el costo de la inversión supera al costo anual de este centro de salud, por lo tanto, se busca  estrategias que permitan obtener acceso al tratamiento de radioterapia”.

CASOS 2018

La doctora Joyce Maricela Llanos responsable del programa de discapacidad del subcentro de salud tipo C “Velasco Ibarra” y del programa de enfermedades catastróficas, raras o huérfanas del Distrito Machala 07D02, explico cómo se maneja el  sistema de salud pública en los distritos de Machala, para ayudar a este tipo de pacientes “Me gustaría darles todo y llegar a todos, porque  a veces las personas  no tienen conocimiento de los programas, a pesar de las socializaciones que se da a diario, desconocen la implementación y construcción de hospitales de ese tipo dentro de la ciudad, tomando como referencias de otras ciudades tales como Cuenca, Guayaquil y Quito que son hospitales más avanzados y sería de mucha ayuda si en la provincia de El Oro existieran esos tipos de hospitales.”

CASOS 1ER SEMESTRE 2019

Estos profesionales hacen hincapié que en lo que se refiere en salud en nuestra provincia, estamos muy detrás de las tres principales ciudades del Ecuador. Pero según el ARTICULO  3.- de la Ley Orgánica de Salud especifica; “la salud es el completo estado de bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades es un derecho humano inalienable, indivisible, irrenunciable e intransigible, cuya protección y garantía es responsabilidad primordial del estado ;  y el resultado de un proceso colectivo de interacción donde el estado, sociedad, individuos convergen para la construcción de ambientes, entornos y estilos de vida saludables.” Esto debería ejecutarse como lo señala la ley en nuestro territorio por igual a todas las ciudades y provincias de nuestro país.

Pero hay casos que son la excepción en nuestro territorio;

“No pensemos mucho en la muerte, sino disfrutemos el presente”

Shirley Jaqueline Lozano Ollague, madre de 3 hijos y actual paciente de SOLCA (Machala), tiene 37 años de edad, hace 5 años padeció cáncer de mama. Desde aquel momento su vida cambio por completo, ya que el proceso fue largo y difícil.

TESTIMONIO

Tenía su vida establecida en el extranjero (España), vino a pasar vacaciones con su familia y en su país natal (Ecuador) le detectaron el cáncer de mama, ella regreso con sus hijos y forzosamente tuvo que dejarlos en Ecuador. En primera instancia no les comento a sus hijos que tenía cáncer, solo lo supo su familia, su hijo mayor Derek Arévalo (18 años), fue el más afectado de todos, ya que se dio cuenta por si solo, que su madre comenzó a subir fotos a facebook sin cabello y con pañoleta, lógicamente su hijo asumió lo inevitable, la segunda hija María José Arévalo (15 años), es más reservada, por lo tanto le cuesta expresar lo que ella siente, en cambio su hija menor Leyre Arévalo (10 años) vivió todo el proceso junto a su madre.

Viajó sola a España, luego envió a ver a su hija menor para tener en quien apoyarse y seguir adelante, los padres de Shirley se movilizaron rápidamente para que todo marche rápido, le realizaron una biopsia, dando como resultado cáncer de tercer grado agresivo. Cuando empezó su primer quimioterapia su cuerpo lo rechazo, defitivamente no lo aceptaba, incluso tuvieron que ingresarla y hacerle un lavado, nuevamente lo intentaron pero estas vez de una forma mas lenta y segura, su cuerpo permitió el tratamiento. Al llegar a casa no sintió nada, pero al día siguiente comenzaron los dolores, desde entonces se encomendó mucho a Dios, los síntomas eran espantosos mencionó Shirley, además dijo que sus huesos le dolían era una sensación como si se quebraban, fuertes dolores de cabeza, vómitos, hinchazón del estómago, le sugirieron que necesitaba un psicólogo para poder llevar la enfermedad.

La psicóloga que ayudo a Shirley era amiga de la jefa de su madre, fue “ella quien me busco” comentó Shirley, ya que se encontraba en un estado depresivo, solo salía cuando tenía cita al médico.

De pronto algo cambio en ella, comenzó a ver la vida y a su enfermedad de otra manera, la psicóloga pertenecía a la Asociación Española contra el Cáncer, ella la hizo integrante de aquella asociación, conoció a personas luchadoras como ella y cada vez que se reunían  hablaban, lloraban, reían, de todo un poco, pasaron días y el efecto de las quimioterapias comenzó a afectarla, como la pérdida del cabello, Shirley recuerda lo siguiente “a lo que desperté, en la almohada vi que tenía un poco de cabello pero no le di mucha importancia, cuando ya fui a la ducha, salí me puse la toalla, al momento de quitárme la toalla, había un montón de cabello en ella”.

El tratamiento que obtuvo en España fue muy agresivo, cada veinte días era una sesión, en el transcurso de este tiempo ella seguía asistiendo a la asociación, cuando logro tener mas amistades empezó a realizar manualidades para apoyar a los niños que padecían cáncer, realizaban muñecos de trapos para entregarles a los niños, fue una experiencia que ella nunca pensó en vivirla pero sin duda alguna marco su vida, también optaron por llevar a un payaso que realizaba risoterapia, es ahí donde aprendió a realizar diferentes formas de cómo lucir las pañoletas en la cabeza. Pasaron largos meses de tratamientos hasta que un día termino sus quimioterapias, le hicieron los exámenes y el médico le dijo “Shirley puedes hacer fiesta los marcadores tumorales están en cero”, fue la felicidad más grande que ella recibió, porque pensó que esa pesadilla no se iba terminar nunca.

 

Transcurrió el tiempo, tres años donde estuvo en recesión, Shirley se realizaba sus respectivas revisiones y se controlaba con su medicamento, todo parecía marchar bien, hasta que un día menos esperado su mundo se vuelve a derrumbar, todo empezó por un dolor que sentía en la costilla, lo cual dejó pasar y acudió a la farmacia en busca de una pastilla para el dolor, después de unos días sentía que se ahogaba, es decir le faltaba la respiración, entonces acudió al hospital de Santa Rosa.

La doctora inmediatamente le dijo que uno de sus pulmones no estaba funcionando bien, tuvieron que ingresarla nuevamente y el doctor diagnosticó que tenía lleno de líquido un pulmón, le extrajeron tres litros de líquido, cuando ya le dieron de alta, la esperaban en tres meses para ver si el pulmón se volvería llenar, pero en diez días su pulmón volvió a llenarse de líquido, cosa que al doctor le preocupo, la ingresaron en el hospital para tenerla bajo control, el doctor le dio pase de inmediato para que vaya a realizarse los respectivos exámenes a SOLCA y efectivamente los resultados no fueron nada agradables, los marcadores tumorales estaban demasiados elevados, lo que significaba que Shirley padece cáncer al pulmón.

Para este primer tratamiento le dieron 6 sesiones cada 21 días, pero este no resulto como esperaban, actualmente esta en su segundo tratamiento, esperando y llena de optimismo, que esta vez los resultados sean positivos.

“Yo aprendí a sonreírle a la vida y siempre digo que no hay que pensar mucho en la muerte, sino en vivir la vida y cada vez que sonrías el alma se te llena de gozo, de paz, de tranquilidad, porque sonreír es vida”, mencionó Shirley una guerrera que aún se encuentra en la batalla.